martes, 25 de mayo de 2010

Ese tranquilo océano


Por Tatiana Hirsch,
Editora Platos&Copas

Amplio, luminoso y provenzal son 3 de las características que saltan a la vista de la decoración de este nuevo restorán de pescados y mariscos de Vitacura, que dista mucho de los tan vistos temas marinos que abundan en otros locales.
Aquí se cuida una línea simple, limpia y una carta esencialmente certera, aun cuando podría sorprender más.
Abierto hace poco menos de 4 meses, el chef Felipe Durán del Fierro ideó una carta dividida en 4 grandes áreas. Los appetizers, todos a $6.900, en donde la oferta va desde locos en formato canapé con palta, mayonesa casera, limón y ciboulette, las machas a la parmesana, los camarones envueltos en masa crocante, hasta la entraña a la “chilensis” presentada como anticuchos. Luego, en las entradas, que cuestan $5.400, abundan los cebiches, los tártaros y los erizos, mientras que en los fondos las estrellas son el mahi- mahi con pastel de jaiba y salsa de vino navegado y el mero asado con salsa barbecue y chilena de tomate y puré de palta. Porciones medianas, sabrosas y cumplidoras. Pero es quizás en la última parte donde un inesperado y sorprendente acierto con el postre marca la diferencia, un semilíquido de chocolate belga con helado de yogurt y guinda. Suave, cremoso y calentito. ¡Irresistible!
La atención es amable, sin embargo, pareciera que las mesas tienen demasiados garzones asignados, lo que tiende a confundir un poco y generar atrasos. En resumen, un rico y bonito lugar, que si bien aún se nota en rodaje, bien vale una visita.
Paseo El Mañío 1665, Vitacura. Teléfono: 7173876. Sin descuentos por el momento.

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