miércoles, 25 de julio de 2012

De paso por La Vega


Cuando llegué a Santiago hace dos meses, recibí todo tipo de consejos. “Visita Lastarria“;  “lee a Neruda”, “lleva siempre un abrigo contigo”. Sin embargo, cuando me dijeron “tienes que conocer La Vega”, quedé curiosa. ¿Qué atractivo podría tener?
Siguiendo esta recomendación, partí a este mercado y, la verdad, es que encontré muy agradable el paseo.
Me imagino que para los que disfrutan de mirar, probar y escoger frutas y verduras, frecuentar La Vega puede ser una de las  tareas más esperadas de la semana. Y para aquellos que simplemente van por ir, seguro que algo encuentran por allá para sorprenderse.
La calidad de los productos impresiona – están siempre fresquitos – y la variedad, también (ahí logré encontrar una valiosa bolsa de harina de yuca, muy usada en los platos brasileños). 
Pero más allá de las materias primas para cocinar, lo que hace realmente especial a este lugar es el contacto con las personas. Cada vendedor es capaz de describir con cierta lírica y mucha precisión la calidad de su mercancía. Entre una compra y otra, incluso es posible encontrar por los pasillos personajes cantando y bailando una cumbia alegremente, como una verdadera fiesta. Pero al final de todo, lo que más me gustó fue observar un Colocolino trabajar orgullosamente abrazado con su bandera, días después de una derrota de 5x0 contra  “La U”. Ahí me fui y pensé: esto sí es Chile. 


Lais Vita
Periodista Platos&Copas

1 comentario:

  1. Interesante tu post,no tengo el gusto de conocer Chile ,pero me dicen que es un bonito pais,espero algun dia de conocerlo.Besitos.Paola L.

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