miércoles, 25 de julio de 2012

Siempre Verde


¿Por dónde empezar? ¿Será por su paisaje? ¿Su comida?, ¿o por su arquitectura clásica, elegante y única? Quizás por su magia, la famosa “del sur”, que te envuelve apenas miras cada rincón verde, cuando sientes el aroma de la madera quemándose en cada estufa a leña  o cada vez que observas la inmensidad del lago  terminar a los pies del volcán.
Lo cierto es que Puerto Varas se transformó en mi destino predilecto, esta ciudad cautiva y enamora con sus árboles milenarios y sus aguas llenas de vida y movimiento.
En 3 maratónicos días, me preocupé de comer y beber lo más posible: ostras de Caulín, prietas, conejo, jabalí, salmón, caracoles de Tumulto, papitas chancheras, cordero, ostiones, camarones, luche, salicornia, polenta, quesos de Puerto Octay, miel de ulmo, pimienta de canelo, vinos de Chile, vinos de Francia, vinos orgánicos, espumosos, licores y más…. Mucho más.
Un paisaje mágico, lleno de historias protagonizadas por duendes, pumas, pudúes y contadas por sus propios habitantes, quienes orgullosos de su entorno, cuidan y respetan la naturaleza que los rodea.
No quiero dejar de mencionar la calidez y simpatía de quienes compartieron conmigo esta experiencia en la Región de los Lagos. Fui parte de un grupo activo, apasionado y amante de la buena mesa. Guiados por Claudio Ubeda, chef ejecutivo del Hotel Cumbres Patagónicas y Rodrigo Rojas, maître del mismo, disfrutamos de cada sabor y copa de vino y doy fe de que “lo tomado y lo comido” no nos lo quita nadie.

Antonia Gana Del Solar
Editora Platos&Copas
@antoniagana





1 comentario:

  1. Que bien por ti,se ve que la pasaste de maravillas,cuando se llega a un lugar nuevo hay que sacarle todo el provecho.Besos.Teresa J.

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